Bueno, como lo prometido es deuda y lo que no también, aquí les dejo mi comentario sobre el libro de Umberto Eco, "Apocalípticos e Integrados".
Introducción
En esta primera parte del libro, Umberto Eco nos habla de dos conceptos fundamentales para todo el desarrollo de su libro, los apocalípticos e integrados: conceptos que generalizan dos principales conductas humanas y definiciones necesarias para explicar la relación hombre-cultura.
Comprender el concepto de cultura es determinante para establecer una diferencia sustancial entre ambos individuos. Es decir, la cultura no está hecha para la muchedumbre, todo lo que se refiere a un pensamiento consiente de la propia condición social y escencia de las cosas, no son actividades que le competan a los Integrados, es más, ni siquiera están conscientes de ello: no es su problema. Por el contrario, los Apocalípticos son aquellos que siempre están cuestionando y analizando las formas de interacción social del Integrado, éste definido como reforzador de una "cultura de masas". Término que Umberto Eco utiliza para explicar las prácticas y reglas morales utilizadas y arraigadas en la parte Integrada, es decir, la cultura está formada desde arriba para los de abajo y ahí es donde nace la "cultura de masas" al mismo tiempo catalogada como anticultura o "Cultura Popular". Es por lo anterior que la cultura toma tintes contradictorios y coherentes.
Cuando la cultura nace de las clases sociales altas, es decir, la parte intelectual de la sociedad (por default una minoría) estamos hablando de una cultura de elite (por llamarla de alguna manera) no destinada para las clases bajas. Al mismo tiempo, llegará el momento que la propia reproducción de la cultura de elite traslade estas prácticas a las clases más bajas transformandola en "cultura popular" es decir, para las mayorías.
Aquí nace el Superhombre: el que intenta rechazar la banalidad latente, desconfiado de cualquier cosa que pueda romper con el orden de las cosas, es un mito nostálgico. Citando a nuestro Autor, "La integración, arrojada por la puerta, vuelve a entrar por la ventana".
Es aquí donde entra otro punto interesante: los Apocalípticos e Integrados son complementarios, no se pueden separar uno de otro a pesar de que los Apocalípticos se resistan e intenten desconocer prácticas sociales que ellos mismos crearon sólo por ser ahora del dominio de las mayorías. Aterrizado a nuestra realidad, podemos decir que poseemos un Apocalíptico e Integrado en nuestro interior, el punto es saber equilibrar estás dos caras de la moneda, saber en qué momento somos Apocalípticos, en qué momento nos Integramos, o ambas.
Para lo anterior, Umberto Eco expone un ejemplo claro con la biblia y su reproducción impresa en grandes cantidades: tal es el efecto, que la misma reproducción de ésta establece reglas morales y prácticas sociales en la "cultura popular" y hasta repercute en una alfabetización social, efectos que podemos ver en la actualidad.
De aquí se desprenderá la "Industria Cultural", obviamente en diferentes proporciones por el momento histórico, pero no será más que una evolución de la antes denominada "cultura de masas" llevada a escalas mayores.
Aquí es a donde quiere llegar Umberto Eco, a decirnos que somos parte de una Industria Cultural, antes denominada "cultura de masas" que por necesidad o por accidente, se ha venido elaborando desde tiempos de la Edad Media, y que sin importar la etiqueta apocalíptica o integrada, ambos son y serán parte de un sistema de cultura y comunicación en masa (mass media) reforzado a través de la radio, televisión, cine o prensa escrita, es por esto que difícilmente se podrá ser indiferente a un acontecimiento que la misma Industria Cultural nos obligue a saber.

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